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Cómo mejorar la nutrición en la infancia

  • Cómo mejorar la nutrición en la infancia

    Cómo mejorar la nutrición en la infancia

    La alimentación es uno de los aspectos que más influyen en nuestra salud, especialmente a largo plazo. Por eso resulta muy importante cuidarla desde el comienzo de la vida y prestar gran atención a las necesidades nutricionales de los más pequeños de la casa.

    Son muchos los padres que acuden a su farmacéutico con dudas sobre esta materia, sobre todo los primerizos. Es lógico, ya que en general la población carece de conocimientos básicos sobre la nutrición en los primeros años de vida. Si estás interesado en el tema o eres un padre o madre preocupado por ello, te damos algunos consejos. Estas medidas son las principales recomendaciones realizadas desde los servicios médicos y sanitarios.

     

    La importancia de la nutrición durante el crecimiento

    Que los niños y niñas cuiden su alimentación es de vital importancia ya que, en pleno proceso de crecimiento, esto repercutirá en su desarrollo físico y mental, su habilidad para relacionarse y su capacidad de aprendizaje. Lo que coma, o no, el niño durante esta etapa afectará a su salud del futuro, además de ayudar a crear hábitos positivos y sanos que le acompañen durante toda la vida.

    Para lograr esto los progenitores deben inculcar hábitos alimenticios variados y acostumbrar al niño a diferentes sabores. Por supuesto es aconsejable consultar con nuestro pediatra todas las dudas que tengamos en esta materia. Por ejemplo, sobre la introducción de los diferentes alimentos. A continuación te damos unas pautas, pero siempre es bueno consultar con los especialistas.

    • Empezar desde el comienzo con la lactancia materna y también se podría con la leche de inicio
    • Leche de continuación: a partir de 3 meses, igual que los cereales sin gluten y los zumos de frutas
    • La fruta en papilla y las verduras a los 4
    • Con gluten, a partir de los 6 meses
    • Las carnes a los cinco; los pescados blancos a los 8, como el huevo.
    • El huevo entero a los 11

    Necesidades nutricionales según la edad

    Cada niño es diferente, y cada cuerpo actúa y reacciona a su manera a los alimentos que ingerimos. Aun así, las necesidades de nuestros hijos e hijas en el aspecto nutricional varían según su franja de edad. Podemos distinguir tres subgrupos y sus características particulares.

    De 3 a 6 años. Es cuando las necesidades son especialmente altas, pues es un tiempo de gran desarrollo, crecimiento y movimiento para el niño. Cabe destacar que su cuerpo demanda más proteínas que un adulto, con carnes, huevos, lácteos y pescado.

    De 7 a 12. Las exigencias energéticas siguen siendo considerables, todavía hay mucho crecimiento y actividad física. Hay que intentar que coman más legumbres, así como prevenir malos hábitos como la ingesta de refrescos o alimentos azucarados.

    De 13 a 16. Estamos ante la última etapa del crecimiento y formación, por lo que, aunque la cantidad de calorías es importante, también lo es compensarla con el ejercicio físico. Es imperativo un buen aporte de proteínas de alta calidad y calcio.

     

    Prevención de obesidad y malnutrición

    En la nutrición, tan malo es el exceso como el defecto. Por un lado, la desnutrición en la primera infancia (0 a 8 años) puede impedir el desarrollo intelectual, bajar el rendimiento escolar y debilitar la salud de los niños y su correcto crecimiento.

    Por otro, según la Organización Mundial de la Salud, en España, un 43% de los niños de entre 6 y 9 años padecen sobrepeso u obesidad. Un dato alarmante, pues repercute mucho en su crecimiento, el estado de sus huesos, articulaciones y órganos vitales y en su calidad de vida. Para luchar contra ambos problemas hay que seguir las recomendaciones antes mencionadas y hacer caso al médico.

     

    Otro de los temas que preocupa a los padres son los suplementos. Hay ocasiones en las que es necesario complementar la alimentación del pequeño con estos productos farmacéuticos. Sin embargo, hay que evitar hacerlo de forma automática o a motu proprio. Se dan situaciones que lo requieren, por ejemplo, si la familia es vegana o vegetariana. No tiene por qué repercutir en la salud del niño, pero sí tendrá que tomar los suplementos de vitamina B12. De igual forma ocurrirá si se detectan deficiencias en algunas vitaminas esenciales o hierro.

     

    En definitiva, para lograr conseguir una alimentación adecuada en la infancia la clave está en una correcta educación de los adultos. Estos deben formarse, informarse y consultar con su médico y farmacéutico las posibilidades existentes. La salud presenta y futura del niño está en sus manos.

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